Cómo llegar a la islas Eolias en el Mar Tirreno y qué hacer allí

 Este verano decidí irme a Sicilia, la isla más grande del Mediterráneo y la 7ª más grande de Europa.

Cuando mi amiga Silvia me habló de las islas Eolias, he de reconocer que no sabía ni que existían.
Las fotos eran increíbles: un agua de un color inimaginable y unos paisajes preciosos.

Sólo verlo daba sensación de paz.

Se trata de un archipiélago volcánico de 7 islas situado en el Mar Tirreno en la parte noreste de Sicilia al que sólo se puede llegar en barco desde Sicilia o incluso desde la península itálica (regio Calabria o Nápoles).
Las islas que lo componen son: Lípari, Vulcano, Panarea, Strómboli, Salina, Alicudi y Filicudi.


CÓMO LLEGAR
Para llegar a Sicilia desde Madrid existen vuelos a Catania y Palermo con Ryanair e Iberia, aunque no necesariamente tienen frecuencia diaria.

Una vez allí, los puertos de salida de los barcos para las islas Eolias son Palermo y Milazzo. 

Desde Palermo suele haber un par de ferrys al día, siendo la duración del trayecto de unas 4 horas pero desde Milazzo es mucho más frecuente y rápido (entre 1 y 2 horas).
Por tanto, para mi viaje decidí volar a Catania ya que, directamente del aeropuerto, en autobús se llega a Milazzo que es el puerto desde el que salen los ferrys y "aliscafos" (hidroala.- un barco parecido a un catamarán) en menos de 2 horas.

La compañía que yo utilicé se llama https://giuntabus.com/ con un precio de unos 13€ aunque este mismo trayecto lo hace https://www.flibco.com. Se trata de ver qué horarios son más convenientes.

La isla elegida fue Lípari que es la más grande y el billete de barco lo compré con https://www.libertylines.it/en/ , cuyo precio oscila entre los 20 y 28€ dependiendo del horario.
Lo mejor de todo es que en verano tiene una frecuencia de casi cada hora y es rápido: el trayecto es de 1 hora aproximadamente.

Existe otra compañía: https://www.siremar.it/ que es un ferry cuyos trayectos ofrecen menor frecuencia y mayor duración (no menos de 2h y media en este caso).

 Una vez en Lípari, en el propio puerto hay un montón de empresitas que ofrecen tours entre las islas o transporte en taxi dentro de la propia isla.

En mi caso, me alojé en Canneto y para llegar, utilicé la línea que recorre la isla que se llama https://www.ursobus.it/orario-eng.htm.
El billete se compra en la billetería en el puerto o en el propio autobús y se puede pagar con tarjeta.

QUÉ HACER
El recorrido en coche por Lípari serían 30km para ver la isla.
A la mayoría de los pueblecitos se puede acceder con el autobús pero, si te gusta perderte como a mi, recomiendo alquilar moto o coche para ir a tu aire.

Merece mucho la pena hacer la visita a la isla en barco.
Y te preguntarás: Pero si ya estoy en una isla a la que he llegado en barco, ¿para qué voy a querer conocerla también navegando?
Pues no sólo porque la costa oeste de la isla es inaccesible tanto a pie como en coche, sino porque la forma de ver la isla desde el mar es completamente diferente.

Si lo que quieres es moverte únicamente a otras playas, hay varias compañías que ofrecen un servicio de taxi (en barco, claro) cuyo precio suele incluir el Lido.
El lido es algo muy típico en las playas italianas y viene siendo como una parte acotada de la playa en la que cada lido tiene sus sombrillas (ombrellone) y tumbonas por las que pagas un importe diario.
Puesto que se trata de playas de piedras y donde no hay sombra, suele ser la mejor opción si quieres día de playa.

Existen también excursiones combinadas, en mi opinión: la mejor opción si no tienes muchos días (aunque creo que cada isla merecería una visita de mínimo un día y esto, en la mayoría de los casos, se puede hacer de forma más barata con el ferry o el aliscafo).

Alicudi y Filicudi son las islas menos pobladas y más auténticas pero también las más lejanas.

Vulcano y Salina son las más cercanas a Lípari y las dos restantes son Strómboli y Panarea, cuya visita suele ser combinada e incluye vuelta tardía para poder ver las explosiones del volcán una vez que anochece.

Yo elegí primero el tour Lípari+Salina y ¡menos mal!!! ya que esto me sirvió para darme cuenta de que las salidas en barco son muy cansadas y que tenía que renunciar a la opción de hacer 3 islas en un día (Vulcano, Strómboli y Panarea) que era mi idea inicial.
Honestamente, una excursión de 12 horas con paradas para nadar y caminar en las islas en verano, no es la mejor idea de relax. Incluso pensando en aprovechar y conocer lo máximo posible, todo en un día resultaría extenuante.

Las excursiones a las islas, salen normalmente desde Lípari y hay mucha oferta.
En mi caso, al alojarme en Canneto me resultó más conveniente hacer esta primera excursión con una empresa que se llama Jana e Deda porque así evitaba desplazamientos. Los contacté por teléfono (+39 331 3162659) y el pago en este caso fue en efectivo.
El precio suele ser similar en casi todas las compañías (sobre 50 por persona) pero me gustó hacerlo con ellos porque el trato es muy cercano y familiar e incluso dan un pequeño aperitivo a bordo.

La salida directamente desde Canneto es en una barca pequeña que recorre la costa para ver Spiagge bianche (las playas blancas) y la primera parada para baño se hace en la cala de Pómice.
Desde el mar se ve la abandonada cantera de piedra Pómez que hace que, en una isla de origen volcánico con playas de piedras oscuras, la arena de la piedra pómez permita disfrutar de un mar color turquesa.


Después se sigue bordeando la isla para llegar a Salina, divisándose a lo lejos otras 2 islas: Strómboli con su volcán siempre activo y Panarea, la favorita de la jet set.

Viendo las calitas de esta segunda isla, la siguiente parada para baño es en Pollara, en la cala donde se rodó Il Postino (el cartero), una película de 1994 basada en la obra de Pablo Neruda y dirigida por Roberto Rosselini.


Después de ver desde el mar los viñedos de Malfa, donde se supone que se produce todo el vino Malvasía que se exporta, se hace la parada para comer y visitar el puerto de Santa Marina di Salina.
El local más conocido de la isla es Da Alfredo y su especialidad el "pane cunzato" y he de decir sin ninguna duda que es el mejor que he probado!!!


De aquí se emprende ya el regreso a Lípari llegando a la costa oeste de la isla donde se pueden ver diferentes escollos y calas: uno que parece un caballito de mar, otros que parecen 2 columnas, las calas de Valle Muria llegando a los faraglioni (los farallones: Pietralunga, Pietra Menalda y Brigghio) ya cerca de la vecina Vulcano, al sur.



Para mi otra excursión a Panarea y Strómboli, las salidas sólo eran posibles desde Lípari.
Cuando el combinado de la excursión incluye también la isla de Vulcano (donde además de subir al cráter del volcán, puedes darte baños de barro o ir a las termas), suele ser: mañana en Vulcano y a mediodía vuelven los barbcos para coger a la gente que, como yo, sólo hace las otras dos.

Paseando por las calles de Lípari encontré a Miriana que está en la calle Via 24 Maggio 3 (+39 334 147 3680) y justo salían a mediodía lo cual me resultó muy conveniente.
El barco era un poco más grande que el otro: éramos algo más de 10 personas en la parte exterior, otras 10 iban arriba y dentro tenía capacidad para unas 30 más.

El viaje es directo a Panarea (la isla más antigua y la más VIP) y una de las primeras paradas es en la preciosa Calajunco.

Puesto que la parada en la isla para paseo y comida no es muy larga, sólo da tiempo a ver el pueblecito del puerto: San Pietro, lleno de tiendas, restaurantes, hoteles y casas que recuerdan mucho a Grecia.

Las calles son estrechas y los vehículos que se utilizan como taxis son, en su mayoría, carritos de golf.
Las siguientes paradas no son sólo para baños cerca de los islotes de Spinazzola, Dattilo y Basiluzzo sino también para ver una zona en la que, desde la erupción del Strómboli en 2002 que provocó un maremoto, se ven burbujas en la superficie del mar.
Ya sólo al acercarse el olor a azufre se hace intenso y ver el mar en ebullición es bastante impresionante.

La siguiente parada es en Strómboli, la isla con uno de los volcanes más activos del mundo.
Aquí hay una playa de arena negra pero para mi lo más impresionante es ver desde casi cada punto el volcán humeante.

La siguiente visita es alrededor del Strombolicchio que es una especie de peñón con un faro al que se accede desde una escalera con más de 200 escalones que funciona con paneles autovoltaicos (ya no hay farero)
Ya sólo quedaba esperar la puesta de sol para poder ver la Schiara del Fuoco con menos luz y quizá alguna de las explosiones del volcán.
Al bordear la isla, se aprecian antiguas coladas de lava y sorprende lo fértil que puede ser un volcán. Incluso vimos un montón de cabras salvajes pastando en las escarpadas laderas.
  

En esta ocasión las explosiones las vimos de lejos cuando ya estábamos volviendo pero todo el tour es una experiencia inolvidable.


QUÉ VER EN LA ISLA DE LÍPARI
Si tienes espíritu aventurero, recorrer Lípari no te va a decepcionar.
- Canneto.- pueblecito playero con ambiente tranquilo donde no faltan panificcios (panadería-pastelería), restaurantes o supermercados.
- Quatropanni.- desde la iglesia vieja se puede disfrutar de una vista del resto de las islas: Salina, Panarea, Estrómboli, Filicudi y Alicudi).
- Cava di Pomice.- es una cantera de piedra pómez que está en ruinas pero es curioso de ver el puente oxidado, restos de fábricas y sobre todo la piedra.
- Aquacalda.- otro pequeño pueblecito con playa de piedras y vistas de Strómboli, Panarea y Salina al fondo de la playa.
- Lípari.- es la población más grande y más animada. El paseo entre Marina Corta y Marina Lunga está llena de tiendas y restaurantes.
Aquí está también el parque arqueológico y el museo en la fortaleza que domina el promontorio visible desde el mar.
Existen algunas poblaciones más en la isla y un observatorio geofísico desde el que las vistas de Vulcano deben ser increíbles pero yo no lo he visitado.

Éste es un resumen breve de mi estancia en el que no se puede plasmar todo lo vivido, pero sí dejar unas pinceladas básicas.

Comentarios

Entradas populares