Anécdota del día
Hoy estaba en la oficina de correos y había una pareja de señores mayores esperando su turno. Cuando su número apareció en la pantalla, el puesto estaba en la planta baja así que la señora comenzó a bajar las escaleras. Una de las funcionarias muy amablemente le indicó que podían atenderlos arriba si preferían pero ella decidió que no, así que empezó a bajar las escaleras y le acompañó el marido con bastón. La chica, al ver al señor le confirmó que les atendía ella en cuanto terminase y éste muy convencido miró a su mujer y le dijo: - No, no, no te preocupes que si me caigo nos indemnizan En ese momento, todos los que estábamos en la oficina nos echamos a reír. Es gracioso como un mero comentario desde la espontaneidad puede cambiar el humor a todos los que lo escuchan.



